Los documentos desclasificados confirman que el caso presentado en México por Jaime Maussan fue revisado por autoridades estadounidenses, quienes determinaron que los restos no ofrecían validez científica.
En septiembre de 2023, el Congreso de México fue escenario de una audiencia pública sobre fenómenos aéreos no identificados (FANI). Durante la sesión, el ufólogo Jaime Maussan exhibió supuestos cuerpos de seres no humanos, señalando que estos habían sido hallados en territorio peruano. El registro oficial estadounidense, citado por La Lupa, documenta que se presentaron videos y testimonios de pilotos junto con los cuerpos, pero también enfatiza los desacuerdos sobre la validez científica de la evidencia.
A raíz de la presentación pública en México, la entonces ministra de Cultura de Perú, Leslie Urteaga, aclaró que en el país no existía ninguna entidad científica que respaldara la existencia de “seres no humanos” relacionados con estos casos. “En el Perú no hay ninguna entidad científica que lo haya dicho”, remarcó.

A raíz de la presentación pública en México, la entonces ministra de Cultura de Perú, Leslie Urteaga, aclaró que en el país no existía ninguna entidad científica que respaldara la existencia de “seres no humanos” relacionados con estos casos. “En el Perú no hay ninguna entidad científica que lo haya dicho”, remarcó.
El Ministerio de Cultura (Mincul) también denunció penalmente a personas vinculadas con la exhibición de los supuestos restos en México. La causa penal se apoyó en peritajes y en la preocupación por la manipulación del patrimonio arqueológico nacional
El arqueólogo y forense Flavio Estrada explicó que “lo que descubrimos fue que la presunta piel estaba compuesta de una mezcla de pegamentos, fibra vegetal, papeles molidos, gomas… y que los huesos sobre los cuales se habían montado eran de animales; es decir, les habían cortado la parte del hocico y habían usado solamente el medio del cráneo, y en la parte posterior, donde está el occipital, habían elaborado la cara de estos ‘extraterrestres’”. Aquella vez, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mencionada durante la audiencia en México, también aclaró su participación. La institución educativa precisó que solo realizó un estudio de datación por Carbono 14 sobre muestras mínimas de piel y tejido cerebral, sin haber recolectado muestras directamente ni tener contacto con la fuente original en Perú.

